Prepárate porque cada vez que sueñes tendrás dudas

En una ciudad lejana había un hombre. Ya en su vejez se le acercó un hijo y le preguntó si se sentía satisfecho con lo que había logrado en la vida. Él le contestó:

—Cuando joven solía tener muchos sueños, grandes ideas. Solía entusiasmarme mucho con todo lo que eso podría representar: riquezas, la transformación de muchas vidas, haber dejado una huella en este mundo… Lo cierto es que cada vez me daba cuenta de que todos esos sueños eran eso: simplemente sueños. No tenía los recursos ni sabía cómo cumplir con ellos. Ni siquiera sabía si eran sueños posibles de lograr, así que mejor decidí continuar mi camino. Ten cuidado con los sueños, hijo; es mejor trabajar y aceptar tu realidad. No corras tras ilusiones porque te podrías decepcionar.

El hijo, muy desilusionado, se fue de allí echando por la borda los sueños que tenía antes de llegar. Su padre tenía razón: ¿para qué arriesgarse? Nunca en la vida había hecho algo como lo que tenía en mente y eso reducía sus probabilidades de tener éxito.

Pasó el tiempo y empezó a trabajar en su oficio. Admiraba mucho a su jefe por haber logrado muchas cosas. Un día tuvo oportunidad de platicar con él y le hizo la misma pregunta que a su padre: ¿se sentía satisfecho con lo que había logrado en la vida? Él le respondió:

—En mi juventud solía tener muchos sueños. Simplemente quería comerme el mundo, hacer algo por las personas, cambiar mi vida, así que decidí lanzarme. Pensé: “Si sigo haciendo lo que estoy haciendo, me quedaré donde estoy. Y si hago lo que mis padres hicieron, de la forma en que ellos lo hicieron, lograré lo que ellos lograron”, pero lograr lo que ellos lograron no era lo mío, así que perseguí mis propios sueños y aquí estoy. Si algo te puedo decir es que tengas cuidado con lo que pasa después del sueño porque la duda te atacará. No la subestimes porque tiene mucho poder sobre ti si tú se lo das. No quiere verte bien, te quiere ver fracasado y con miedo. Lo que hagas, hazlo con fe. La fe también tiene mucho poder si decides creer.

¿Tienes sueños?

¡Atrévete! Piensa en que todo lo que está a tu alrededor antes no existía hasta que alguien lo soñó. ¿Quién habrá soñado que un mensaje pueda andar invisible por el espacio hasta llegar a un dispositivo como en el que hoy me lees? ¿Quién habrá soñado que seríamos capaces de respirar debajo del agua o volar por los aires para llegar a los confines de este mundo?

Todo lo que disfrutas hoy es producto del sueño de alguien más, alguien que le cerró la puerta en la cara a sus dudas y siguió planeando su aventura con la fe.

Solo asegúrate de no cometer un error muy común en muchos soñadores: sueñan mucho, pero trabajan poco. Los sueños sin acción simplemente no se logran. Siempre he dicho que si quieres lograr cosas grandes debes aprender de quienes ya consiguieron lo que tú deseas. Pregúntales y haz lo que debas hacer para averiguar cuánto se tardaron en lograrlo, cuánto lucharon, cuántas veces fracasaron, de cuántas derrotas se tuvieron que levantar, sacudir el polvo, limpiarse las lágrimas y volver a intentarlo. No creas que tu caso será diferente.

Y te respondo una de las dudas que suelen tener la mayoría de las personas respecto a sus sueños: “¿Con qué dinero?” No te preocupes de algo tan banal como el dinero. Las personas que te abrirán el camino reconocen a quienes usan su fe y a quienes tienen la determinación de lograr sus objetivos. Si eres esa persona, el dinero lo vas a conseguir más fácil de lo que crees.

Si quieres leer un poco más acerca de esto, lee mi mensaje: Debes hacer un plan para lograr tus sueños. Tener una meta no es lo mismo que tener un plan.

¡Nos leemos!

Omar

2 comentarios de “Prepárate porque cada vez que sueñes tendrás dudas”

  1. Todo sueño ponlo en las manos de DIOS, el te da la paz, paciencia fuerzas, etc. para lograrlo, no importa cuantas veces te tengas que levantar o corregir el rumbo. Excelente tema Omar.

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