El éxito no es genético

¿Haz conocido personas que son exitosas y sus hijos no lo son?

¿Has conocido personas que empezando desde cero salieron adelante ante muchas adversidades, muchas veces hasta sobresalieron, pero sus hijos no han podido continuar con ese legado?

¿Has conocido personas que generaron un patrimonio, pero que sus descendientes no han podido hacerlo crecer, sino más bien lo han disminuido y a veces hasta acabado?

¿Qué ha sucedido en estás familias? Te lo digo: El éxito NO es genético.

Todos aprendemos de dos formas, a través de las experiencias y a través de los demás. Todas esas personas que a veces con escasos recursos y/o muchas veces con muchos problemas en su vida familiar salieron adelante es porque aprendieron los principios del éxito y los pusieron en práctica.

Ahora, el tema es que lamentablemente no siempre alguien se los enseñó con esa intención. Muchas veces lo aprendieron siguiendo el ejemplo de personas que conocieron; otras veces fueron decisiones que tomaron por no querer vivir como lo estaban haciendo, o como la gente que los rodeaba; otras veces, porque la vida los orilló y no tuvieron otra opción para salir de la vida que tenían, etcétera. ¿Qué te quiero decir? Muchas veces las personas han tenido éxito a causa de las mismas circunstancias adversas que les toco vivir en su vida, y esto paradójicamente, los sacó avante.

Entonces, ¿qué sucede?; que cuando estas personas tienen a sus hijos, los hijos no viven la vida que ellos vivieron, no tienen que experimentar lo que ellos pasaron, no sufren sus dolores y a los papás se les olvida enseñarles eso que ellos aprendieron. Esto no significa que crea que los hijos deban sufrir lo que los papás sufrieron, pero si el que se les debe enseñar los principios que los papás aprendieron y que los hicieron salir adelante, principios que son universales, solamente la forma en que se aprenden puede variar.

Por lo que yo te diría que uno puede estar en 1 de 3 situaciones:

Situación 1: Tus papás o alguna generación cercana salió adelante, o hicieron crecer el patrimonio de su familia, y tu los has superado a ellos o vas en ese camino. En este caso mi recomendación es sencilla: Ten presente, el éxito no es genético.

No se si te enseñaron los principios como enseñanzas per se, o si lo aprendiste con el ejemplo, o con los estudios que recibiste, pero recuerda, tu descendencia no va a vivir tu vida. Reflexiona, ¿Qué te ha llevado hasta ahí? ¿Qué has hecho para crecer? Ahora, identifica esos principios, y ahí tienes, la esencia de lo que debes transmitir y enseñar a los tuyos, para que sigan en ese camino de éxito.

Situación 2: Tus padres o alguna generación cercana salió adelante, o hicieron crecer el patrimonio de su familia, pero tú no, tú no has logrado cosechar los frutos que tus antecesores lograron.

¿Qué debes hacer? Está claro que la vida que has vivido no te enseñó lo que debías aprender para continuar con el crecimiento, por lo que si tus padres o la familia que estás tomando de referencia sigue con vida, recuerda, puedes aprender a través de los demás también. Ve con ellos, escudriña con ellos que les hizo tener éxito, que hicieron ellos que tu no hiciste, que principios vivían. Presta atención en que principios creían, rutinas, conceptos arraigados en su vida, ¿qué aspiraban? ¿a qué temían?, ¿Porqué es tan importante que prestes tanta atención y analices con detención? Porque a veces ni uno mismo sabe lo que ha hecho, y por lo tanto, no siempre es fácil que te expliquen su fórmula del éxito.

Si quienes consideras tuvieron éxito ya no están aquí con nosotros, o no puedes platicar con ellos con esta profundidad, puedes aplicar la recomendación de la Situación 3.

Situación 3: Quieres seguir adelante, añoras seguir creciendo, generar más bienestar o tal vez solo quieres salir de una vida que ha sido difícil, deseas más para ti, pero no tienes un ejemplo cercano a quien seguir.

Recuerda, puedes aprender a través de tus experiencias o a través de las experiencias de los demás. Hay más de 7,000 millones de personas en el mundo, allá fuera hay muchas personas que te pueden enseñar a salir adelante. Aquí te dejo los dos consejos que considero más importantes para que aprendas de ellos:

Lee. Hay una cantidad de libros impresionante esperando a que los leas, que tienen principios maravillosos de como llevar una buena vida, ve, busca, lee, aprende y vívelo. Planeo escribir reseñas de los libros que más han impactado en mi vida, pero por el momento, si quieres buscar uno que te puede ayudar en esta búsqueda, te recomiendo: Padre rico, Padre pobre, de Robert Kiyosaki.

Busca un mentor. Todos necesitamos un mentor en la vida, no tiene que ser el mejor en el mundo, solo debe ser mejor que tú en lo que quieres desarrollar, conforme vas creciendo, puede que vayas teniendo varios mentores en tu vida, busca alguien que ya lo haya logrado y que este dispuesto a enseñarte. Créeme, muchos desean hacerlo.

Y cuando lo logres, vuelve a recordar: El éxito no es genético. Asegúrate de identificar los principios que aplicaste que lograron que crecieras, para que luego los puedas transmitir a tus descendientes, a tu familia, a los tuyos… No dejes a la suerte si ellos aprenden esto también o no.

En otro mensaje desarrollaré con más detención los principios que yo vivo, pero aquí te nombro algunos que me han ayudado a mí a crecer: Soñar, Fe, Leer para aprender, Sembrar para Cosechar, Trabajar duro, Excelencia, Disciplina, Hacer lo que me hace feliz, son algunos de los más importantes en mi vida.

Espero que esto sume en tu vida, y si lo hizo, compártelo para que sume en la vida de más personas.

13 comentarios de “El éxito no es genético”

  1. Exelente mensaje!!! Edificante para aquel que aún no ha soñado… no importa en las condiciones en que vivamos, todo requiere un esfuerzo para lograr alcanzar el objetivo (Éxito)… Bendiciones Omar.

  2. Gran reflexión Omar.
    Es muy importante como padres educar a nuestros hijos en el esfuerzo, independientemente de nuestra situación económica y no valorarlos por las notas que saquen en el colegio, sino por el esfuerzo.
    Muy interesante tu blog

    1. Como lograríamos que nuestras generaciones fueran estando cada vez en un mejor nivel, si les enseñamos y que aprendan y apliquen los principios que uno aprendió en la vida que hicieron que uno tuviera una mejor vida. Por ejemplo, como mencionas, las notas del colegio no son algo fundamental en la vida, vistas como un número en un papel, pero si logramos que entiendan el principio de la excelencia y que todo lo que hagan deben luchar por ser felices y mejores, lograrían entender ese principio que los llevaría a la grandeza en su futuro y al trabajar con excelencia hasta por naturaleza también tendrían mejores notas en su colegio.

  3. Bonito mensaje omar. Siempre he vivido de ese dicho que mi papá me enseñó que el inteligente aprende de sus errores, los genios aprender de los errores de los otros. Saludos

  4. Que mensaje tan enriquecedor!!! El éxito lo podemos alcanzar sin importar las condiciones en las que nos encontremos, todo depende de nosotros, de nuestro esfuerzo, de fijarnos objetivos, de ver más allá. Me encantó tu artículo.

  5. Es importante extender en estas analogías ” que te mueve a producir, que te lleva a tener éxito, que es lo que detona internamente lo que te lleva a querer generar, producir, crear riqueza o lograr objetivos. Por ejemplo el “miedo a no tener”, el miedo no poder proveer a tu familia o a satisfacer tus necesidades/o gustos, es lo que podría motivarte a esforzarte, a hacer mas de lo que tienes que hacer, a ser mejor, a dar mas….. para reflexión y desarrollarlo.. Un abrazo!

    1. Así es, creo que podré ir abordando todo esto conforme vaya publicando más mensajes, ya que son temas tan amplios que hay para sacar un libro de solo este tema. Pero además, entender que el motivador lo que provoca es que aprendamos un principio, y aunque nuestros hijos no tengan el mismo motivador, porque tal vez nosotros mismos no queremos que lo tengan, porque puede causar dolor, si debemos enseñarle el principio que aprendimos a través de la experiencia. Ese principio es la esencia, ese principio es lo que los puede hacer que sean aún más grandes que uno si lo aprenden y aplican antes y de mejor manera.

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