Enamórate del proceso

Había dos chicos que vivían en el mismo barrio. Ambos tenían un mismo sueño, uno muy difícil de alcanzar, pero ambos estaban comprometidos en hacerlo realidad. No obstante, había una diferencia entre ellos y conforme crecían se hacía más evidente.

Uno estaba cien por ciento enfocado en los resultados y solo le gustaba competir para ganar. Cada día sentía tedioso tener que practicar durante horas, a veces solo para afinar simples detalles. A pesar de su disciplina —“Ni modo, no me queda de otra”, pensaba—, detestaba tener que levantarse cada día para hacer una y otra vez lo mismo.

Mientras tanto, el otro chico veía la práctica de manera muy distinta. Realmente la disfrutaba: le encantaba desarrollar nuevas habilidades y perfeccionar detalles. Cada noche cuando se acostaba se sentía emocionado de pensar en la práctica del día siguiente. Desde luego, a él también le gustaba competir y lo hacía muy bien cada vez que se presentaba la ocasión, pero también quería alcanzar el éxito y tenía metas muy claras respecto a dónde quería llegar.

Quisiera que reflexionaras un momento en la situación de los dos chicos. ¿Quién tiene mayores probabilidades de alcanzar sus sueños? ¿Por qué? ¿Qué vida vale más la pena vivir?

Rétate, esfuérzate, persigue grandes sueños; pero por nada del mundo te olvides de lo más importante: enamórate del proceso y no solo de la idea de alcanzar la meta. Si te aseguras de amar el camino que te está formando para ser mejor, no solo volverás realidad tus sueños, sino que también te asegurarás de ser feliz cada día de tu vida.

¿Esto quiere decir que será fácil y que nunca tendrás que forzarte para tener que practicar una vez más? Por supuesto que no. Siempre será necesario ser disciplinado y esforzarse. Habrá días en que te costará levantarte más que en otros, pero si en realidad amas lo que haces, te aseguro que esos días serán contados con los dedos de la mano.

Nadie tiene asegurado el mañana; por lo tanto, asegúrate de amar lo que estás haciendo hoy. No hay mejor camino a la felicidad que ese.

Si te gusto este mensaje, compleméntalo con el siguiente: No ganas hoy: ganaste hace 10 mil horas

¡Nos leemos!

Omar

1 comentario de “Enamórate del proceso”

  1. Al ingresar a mi post-grado para ganar la materia de matemáticas en el examen final tenía que sacar 95 puntos para ganarla, tuve dos meses para prepararme, y todos los días estudiaba y resolvía todos los ejercicios de la materia, se volvió tedioso pero no desmayé, resultado del examen final 100 y gané la materia, tiene todo el sentido del mundo lo que escribiste Omar,

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