El espacio entre estímulo y reacción

Por Omar Pérez

“¿Cómo controlar las emociones?”, pensaba a veces un hombre. No era su culpa, parecía que siempre lo querían provocar. Toda acción tiene una reacción. Al fin y al cabo, no hay nada que hacer ante eso. Sus respuestas se podían sentir a veces fuera de proporción, pero él no iniciaba el asunto. ¡Si tan solo lo dejaran en paz! ¿Por qué siempre hacían lo mismo, si ya sabían cómo él reaccionaba? ¿Acaso podía hacer algo al respecto?

También había una mujer. Otra vez se sentía arrepentida. Había explotado nuevamente. No sabía por qué no se podía controlar en esos momentos, pero de algo sí estaba segura: “No es mi culpa”. Ella está en paz, pero siempre terminan alterándola. Se siente mal, está arrepentida, quiere cambiar.  ¿por qué cuando siente que ya lo ha logrado, vuelve a suceder algo como esto? Vuelve a pedir perdón una vez más, haciendo énfasis en esto: “No es mi culpa, tú lo provocaste”.

Es natural, ¿cierto? A toda acción, una reacción. Bien lo dijo Isaac Newton desde 1687. Es una ley de la física que representa un fenómeno que ocurre desde el inicio de los tiempos. Solo que nosotros no somos objetos inanimados. Nosotros poseemos lo que ningún otro ser vivo posee en la tierra: conciencia. No solo de nosotros, sino del mundo que nos rodea y aún de lo que no podemos ver o explicar.

Victor Frankl afirmó en una ocasión que “entre el estímulo y la respuesta existe un espacio. En este espacio se encuentra nuestro poder para elegir la respuesta. Y en nuestra respuesta descansa nuestra libertad y nuestra capacidad para crecer como personas”.

Por lo tanto, aunque existe una respuesta “natural” o una reacción lógica para todo lo que te suceda, tú siempre puedes tener el control y ser algo mejor que esa lógica. De hecho, puedes elegir crecer, en muchos sentidos.

Una de las cosas que nunca te podrán arrebatar es tu libertad. Aun en las condiciones más duras, siempre podrás elegir cómo quieres responder ante esas circunstancias de la vida, ante las condiciones que se te puedan presentar.

Talvez ahora podamos entender mejor aquella gran enseñanza que alguien impartió hace miles de años:

Escuchen bien lo que tengo que decirles: Amen a sus enemigos, y traten bien a quienes los maltraten. A quienes los insulten, respóndanles con buenas palabras. Si alguien los rechaza, oren por esa persona. Si alguien les da una bofetada en una mejilla, pídanle que les pegue en la otra. Si alguien quiere quitarles el abrigo, dejen que también se lleve la camisa. Si alguien les pide algo, dénselo. Si alguien les quita algo, no le pidan que lo devuelva. Traten a los demás como les gustaría que los demás los trataran a ustedes. Si sólo aman a la gente que los ama, no hacen nada extraordinario. ¡Hasta los pecadores hacen eso!

Lucas 6:27-32 (TLA)

Si te gusto este mensaje te invito a que leas también: AMAR siempre será la decisión correcta

¡Nos leemos!

Omar


9 comentarios de “El espacio entre estímulo y reacción”

  1. Amé este post, el poder de decisión es nuestro y es lo que nosotros podemos controlar, saber que podemos cambiar la naturaleza de las cosas que no han sido transformadas por el ser humano dentro de nosotros mismos, controlar nuestros impulsos y hacer las cosas diferentes!. Te amo te felicito, me siento orgullosa de ti.

  2. Excelente comentario, en la vida se tienen que vivir estos momentos y circunstancias, pero somos libres en decidir el cambio o seguir con la misma forma de reaccion, como se afirma en el texto, de nuestra reaccion se desprende lo positivo o negativo.

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