La forma más eficaz de crecer en tu trabajo

Era viernes y otra vez llegaba tarde a la cita acordada con sus amigos. Desde ya los podía oír, diciéndole: “¿Por qué dejas que te exploten así? No te pagan por eso. Al menos los viernes deberías salir más temprano”. Él ya sabía que de todas formas no lo iban a entender, así que para qué se iba a esforzar explicándoles cuáles eran sus planes, que, dicho sea de paso, estaba seguro de lograrlos.

Sin embargo, semanas después había empezado a dudar de si estaba haciendo lo correcto. Al inicio su idea parecía muy buena y lógica: “Si hago el trabajo de mi jefe, cuándo se dé la oportunidad ya habré demostrado que estoy listo y que soy capaz”. Ahora no estaba tan seguro de que hubiera tomado una buena decisión ya que la carga laboral había aumentado y no pareciera que la oportunidad se fuera a generar pronto.

Pasaron unos meses y él ya había aprendido a organizarse todavía mejor. Su jefe lo estimaba mucho pues había visto en él a alguien en quien realmente podía confiar. Mientras tanto, sus amigos seguían pensando que estaba esforzándose por gusto: “No te pagan por eso”, le seguían diciendo.

En una ocasión lo mandó a llamar un director de la empresa. Él acudió al llamado un tanto nervioso, no sabía a qué se podía deber dicha conversación. El director ya era un señor maduro, transmitía autoridad con su presencia y lo intimidaba un poco. Se sentó y lo saludó tímidamente. “Qué gusto verte, gracias por estar aquí”, dijo el director. “Quiero proponerte algo que creo que te va a atraer mucho”, continúo. 

Al salir de aquella sala estaba muy entusiasmado. Su oportunidad había llegado, todo el esfuerzo que había hecho durante tanto tiempo había valido la pena. Aún tenía en la mente las palabras que le había dicho el director y que mucho tiempo después seguiría recordando íntegramente:

“¿Sabes? Mucha gente no quiere esforzarse más porque no es parte de lo que les toca hacer. Y está bien: ese ha sido el trato, pero esperan crecer y que uno pueda confiar en ellos. Lo que no ven, sin embargo, es que uno no quiere probar a ciegas si alguien es capaz o no ya que uno no se puede dar el lujo de que algo no funcione dentro de la organización. Somos como una máquina: si una pieza no funciona, crea un problema para todos, no solo para él. Contigo no tuvimos ese problema, no tenemos que sentirnos nerviosos de si vas a poder cumplir o no con tus nuevas funciones porque ya has demostrado que sí las puedes desempeñar. Nos encantó ver cómo tú empezaste a tomar asignaciones que no te correspondían con tal de aprender y apoyar. Tu jefe nos contaba que le ayudabas mucho, a tal punto de que tú ya te encargabas de varias cosas solo”.

Espero que esta historia te ayude a saber cómo puedes crecer de la forma más eficaz que yo conozco. Si tú demuestras que eres capaz ya nadie podrá dudar de tus capacidades.

Si te gusto este mensaje, lee también: Nadie te paga por hacer un trabajo mediocre

¡Nos leemos!

Omar

2 comentarios de “La forma más eficaz de crecer en tu trabajo”

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